El diseño de un empaque de cartón corrugado involucra múltiples factores esenciales que aseguran su funcionalidad, resistencia, y adaptabilidad al entorno y al contenido. A continuación, se enumeran los principales factores:
El empaque de cartón se compone principalmente de dos elementos: el linerboard (caras planas) y el medium (lámina ondulada). Estos materiales están hechos de fibras de celulosa, que pueden provenir de madera virgen o reciclada.

El tipo de flauta (A, B, C, E, F) define las propiedades de resistencia y amortiguación. Por ejemplo, las flautas más grandes ofrecen mayor resistencia a la compresión vertical, mientras que las más pequeñas proporcionan mejor calidad para impresión y estructuras compactas.

El diseño del tipo de empaque (RSC, FOL, Bliss, etc.) afecta su resistencia y funcionalidad. La elección depende del tipo de producto, método de transporte y condiciones de almacenamiento.

La resistencia del empaque de cartón puede disminuir en ambientes con alta humedad relativa. Esto se debe considerar al seleccionar el tipo de adhesivo y recubrimientos para el cartón.

Se deben calcular las cargas máximas que el empaque puede soportar en condiciones estáticas y dinámicas. El patrón de apilamiento y el tiempo bajo carga son fundamentales.

El empaque de cartón debe proteger el contenido contra impactos, vibraciones, cambios de temperatura y humedad. Los refuerzos internos como divisores, protectores y rellenos también son relevantes.

Factores como los modos de transporte (terrestre, marítimo, aéreo), el apilamiento y las cargas dinámicas influyen en el diseño.

Los empaques de cartón deben ser económicos, reciclables y, en lo posible, hechas de materiales reciclados. Además, el diseño debe minimizar desperdicios durante su fabricación y ser ambientalmente responsable.

Estos factores permiten diseñar un empaque de cartón optimizado para proteger el contenido, soportar las condiciones del entorno y cumplir con los requisitos logísticos y regulatorios.